//Putin y ¿el fracaso de las sanciones?

Putin y ¿el fracaso de las sanciones?

En medio del recrudecimiento de las sanciones unilaterales aplicadas por Occidente, se esperaba un discurso de Vladimir Putin ante la Asamblea Federal dirigido a ese tema, pero resultó que fue ignorado completamente.

Putin decidió mirar a Rusia por dentro y plantear deficiencias internas y las tareas para rebasarlas, esbozó planes con cifras y fechas concretas de ejecución y pareció lanzar una indirecta a Occidente: tenemos dinero suficiente para desarrollarnos.

Varias veces afirmamos que era necesario crear un colchón financiero para luego utilizarlo para mejorar visiblemente la vida de nuestros ciudadanos. Ahora llegó ese momento y podemos avanzar, declaró Putin ante cientos de diputados, senadores y ministros.

Quienes estaban sentados en la improvisada sala de conferencias en el complejo capitalino Gastiny Dvov estaban claros de que se trataba de una lectura en voz alta y para toda Rusia de sus tareas inmediatas en educación, salud, economía, tecnología y defensa.

Nadie escuchó la palabra sanciones o su posible perjuicio. El mandatario ruso pareció ignorar, posiblemente, con toda intención, el probable efecto de las restricciones occidentales, que pueden ser incluso mayores, para concentrarse en el desarrollo del país.

La economía rusa da señales del inicio de su salida de la crisis, con el regreso al superávit y con un récord de exportaciones desde 2013 y la más baja cifra de ingresos en ese sentido por concepto de venta petrolera.

Además, con más de 480 mil millones de dólares en reservas en divisas y otros cientos de millones en el fondo de compensación, creado a partir del superávit, Rusia cuenta con recursos para pagar toda su deuda externa, en caso de que ello fuera necesario.

De ahí que Putin apenas dedicó un último punto al final de su discurso para un tema de guardia de la política internacional: el diferendo con Estados Unidos y la salida de ese país del Tratado de Armas Nucleares de mediano y corto alcance.

El grueso de la atención se concentró en propuestas concretas para ‘fortalecer al pueblo ruso y su familia’, pues el Gobierno considera que la defensa está garantizada y ahora es necesario dedicarse a tiempo completo a elevar el nivel de vida del ruso.

Uno de los puntos delicados en ese propósito es garantizar una fuerza laboral estable en el futuro, cuando el país enfrenta una crisis demográfica, heredada de los efectos de la II Guerra Mundial y de las dificultades de la década de 1990.

Para estimular nacimientos, Putin propone apoyar a familias de tres o más hijos con 450 mil rublos (seis mil 797 dólares) que unido al capital de la madre (pago único por cada hijo nacido) completaría 900 mil rublos (13 mil 595 dólares).

El presidente ruso recuerda que en el 2000 había 40 millones de pobres, mientras ahora ese montó bajó a 19 millones, aunque es más alto que los 15 millones de antes de 2014.

Pero de todas formas, apunta, eso es demasiado. Tal situación concierne, en muchos casos, a las familias con varios menores.

A esas familias numerosas con ingresos cercanos al límite de pobreza, se les debe apoyar con pagos de dos salarios mínimos para financiera su vivienda (apartamento), aunque también llamó a estimular la construcción de casa propia para esas personas.

Para frenar la reducción del personal médico, propone reforzar la institución del doctor rural y el enfermero rural, con pagos de un millón de rublos (cerca de 15 mil 105 dólares) y 500 mil rublos (cerca de siete mil 552 dólares), respectivamente.

El mandatario ruso planteó tareas en la esfera de la tecnología para avanzar en la economía digital, y en las comunicaciones, con el reto de desarrollar la Internet de quinta generación (5G), y la flota de satélites rusos para apoyar ese propósito.

Putin se pronunció por crear 15 grandes centros de desarrollo científico, incluidos varios en las regiones rusas, pues los avances tecnológicos son pilares para aumentar la productividad y el crecimiento económico, ratificó.

Los expertos consideran que las tareas planteadas por Putin, quien afirmó que Rusia buscaba establecer buenas relaciones de cooperación y beneficio mutuo con todos los países, desestiman los efectos de sanciones de Occidente aún por aplicarse.

El congreso norteamericano cocina un paquete de medidas que estaría dirigido a dañar aún más y de forma profunda la participación rusa en los mercados financieros internacionales.

Mientras, Rusia presenta nuevos modelos de armamentos, como el misil supersónico Zircon, mencionado esta vez por Putin, y ahora planea buscar éxitos contundentes en la tecnología civil.

Fuente: Prensa Latina