//“The Venezuela`s International show”: Un espectáculo político convertido en crisis humanitaria

“The Venezuela`s International show”: Un espectáculo político convertido en crisis humanitaria

Una operación basada en el espectáculo fue llevada a cabo en la frontera de Colombia y Venezuela, Está claro que los símbolos son armas potentes. Las imágenes de dos camiones de ayuda alimentaria estadounidense en llamas van a representar, con toda seguridad, el cierre de esta fase humanitaria de la operación Trump por derrocar a Maduro.
Las promesas repetidas de Guaidó –el autoproclamado presidente y jefe de la oposición venezolana -, que el día 23 entraría a Venezuela con ayuda humanitaria se consumieron junto con las llamas que quemaron las bolsas de USAID.

Las batallas campales entre policías antidisturbios y “guarimberos” –grupos de choque violentos contratados por la oposición-, fueron de las mismas características que ha vivido Venezuela en repetidas ocasiones desde el 2014 –que ya tienen acumulados varios muertos en ambos bandos-.
El acto masivo simbólico de desobediencia civil buscado por el “Venezuela Live Aid” queda resumida por la frase “regalaremos flores a los guardias venezolanos”, de Richard Branson organizador del concierto, que termino en una campal con varios heridos y dos camiones incendiados.

En política es mejor ser cautos, más aun cuando se tratan situaciones de crisis que buscan ser resueltas por mecanismos diplomáticos, con tanta amenaza y verborrea mediática EE.UU. y sus aliados solo han dejado en claro que no pueden intervenir militarmente Venezuela. La desmesura por decir lo menos de Mike Pompeo, quien ha señalado que “Maduro tiene los días contados” ha dejado al descubierto, la prepotencia con la que la casa blanca ha manejado este asunto, embargando cualquier argumento de cara a futuro que justifique una invasión militar.

La presencia innecesaria de Sebastián Piñera de Chile y Mario Abdo Benítez de Paraguay, ya es reflejada por la presa local de sus países como un “bochorno” por buscar forzadamente congraciarse con EE.UU. y por la nula incidencia de su viaje. Situación que opero en favor de Maduro ya que promovió una cohesión interna dentro del chavismo, que hasta hace poco se encontraba muy descontento con su desempeño en el Palacio de Miraflores, y que inclusive en caso de una vía pacífica de resolución electoral al conflicto, un gran porcentaje de ellos terminaría votando en su contra por la terrible crisis económica que atraviesa el país. Pero -es un Chavismo que a su vez-, de ninguna manera aceptara una intromisión o injerencia EE.UU. y menos si esta es vía Colombia.

Guaidó así como el secretario de la OEA Luis Almagro, quien no duda en jugar con su credibilidad y legitimidad internacional se desplaza de Washington a Cúcuta para pronunciar un discurso teatral, para leer un guión que calificó a la jornada como “una masacre” la actuación policial, cuando no hubo un solo muerto. Aunque tampoco podemos minimizar el saldo de 200 heridos en Cúcuta, la mayoría por gas lacrimógeno, pedradas o perdigones parece no ser nada frente a la intensidad de las batallas campales del sábado, protagonizadas porun lado por Guarimbas en un estado de exaltación y por el otro por guardias con una larga experiencia en la supresión de las protestas violentas.

“¡Detrás del pueblo irán los camiones!”, exclamaba exaltado William Arteaga, venezolano opositor de Táchira de 22 años, quien se montó a unos de los camiones que se acercaban a la frontera. Pero todos reconocieron que les había decepcionado la poca asistencia “del pueblo”, prácticamente nula frente a la del concierto del día anterior. Mientras Debajo de ambos puentes Simón Bolívar y Santander un número importante de delincuentes contratados “Garimberos” estaban preparando bombas molotov bajo la custodia de la Policía Nacional colombiana y del Ejército Nacional colombiano, cómo se evidenciaron en varios registros audiovisuales.

La operación de cambio de régimen, impulsado agresivamente por la administración Trump, ya atraviesa un momento de debacle. “No hay plan B; esto continuará en una larga agonía”, dijo Peter Hakim, el veterano experto en la política exterior de EE.UU. en América Latina de Interamerican Dialogue en Washington. Por ello se reafirman en el error y redoblan su apuesta a través del de un show internacional que cada día se pone más candente. Con la reunión del Grupo de Lima en Bogota, no consiguieron más que una declaración que niega la posibilidad de una intervención militar por no hablar de la improvisada convocatoria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cuya síntesis se ve reflejada en las declaraciones del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres “El tiempo de las intervenciones militares en América Latina ha pasado”.

Así como la reunión del grupo de Lima con el vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence donde se abordaron “nuevas medidas diplomáticas” para presionar a Maduro. Fue la primera reunión multilateral a la que Guaidó acudió en su papel de “presidente interino en el exilio”, porque no cuenta con el control de la Guardia Nacional Bolivariana, la Justicia en Venezuela y de a poco los organismos internacionales le van cerrando la puerta a su última carta -una intervención armada-. La Unión Europea reiteró este lunes su llamado a evitar una “intervención militar” en Venezuela y apuesta por una salida “pacífica, política y democrática” a la crisis. “Necesitamos una solución pacífica, política y democrática a la crisis. Esto excluye la violencia”, agregó la vocera de Federica Mogherini, jefa de la diplomacia europea.

El resumen de esta reunión se vio reflejada en la alocución de Mike Pence, quien inicialmente no tendría la necesidad de utilizar su vocería en una reunión de un bloque regional al que no pertenece EE.UU. pero quien no duda en delinear la hoja de ruta del Grupo de Lima, demostrando la abierta injerencia de los EE.UU. “Debemos aislar la dictadura de Maduro, por lo que llamamos a todas las naciones a congelar inmediatamente los activos de Pdvsa en sus países, y les urgimos a transferir la propiedad de los activos venezolanos de los secuaces de Maduro al presidente Juan Guaido”.

Estados Unidos la cuna de la industria del espectáculo nos tiene acostumbrados a shows de alta calidad en su producción, efectos y desenlaces sorpresivos, pero este ha sido un verdadero fiasco, una comedia esperpéntica caracterizada por la incontinencia verbal y pésima actuación de sus protagonistas, escenas con improntas viscerales que nos hacían prever un desenlace digno de Hollywood, la devastación completa de un país. Pero que en contradictoria bipolaridad concluyo con una simple declaración de intenciones que nos devolvía a punto cero del inicio de la trama, -tal como si nunca hubiera pasado nada-. Todo apunta a que se retomaran las negociaciones por el camino de la mediación diplomática a través del único mecanismo que desde un principio mostro ser el más viable y sensato nos referimos al mecanismo de Montevideo impulsado por México y Uruguay al que posteriormente se sumó Bolivia que seguramente será retomado para la resolución definitiva de este conflicto.

Por: Freddy Bobaryn López